El Rugido del Río y la Velocidad
En La Dorada, donde el sol y el río Magdalena marcan el ritmo de la vida, la motovelocidad se ha convertido en una tradición que une a toda la comunidad. Durante el Carnaval del Río y del Sol, las calles se llenan de emoción, familias y ruido de motores. Este evento no solo representa adrenalina y pasión, sino también un impulso económico: comerciantes, talleres y emprendedores aprovechan la ocasión para ofrecer sus productos. Más que una competencia, las carreras son una celebración de identidad y unión, donde el rugir de las motos hace vibrar a todo el pueblo.
La Leyenda
César Téllez, conocido como Cuchufleto, fue una leyenda de la motovelocidad en Colombia, admirado por su talento y respeto entre los pilotos. Sin embargo, un hecho judicial lo alejó de las pistas, convirtiéndolo en un mito urbano cuyo nombre aún vive en la memoria y en las calles de La Dorada.
Corredores Icónicos
Corredores como Avión 813, Palomino 189, Piolo 307, Carro Loco 522 y Cuchufleto 119 se han convertido en los nuevos íconos de esta era.
Avión 813
Palomino 189
Piolo 307
Carro Loco 522
Cuchufleto 119
Acontecimientos Clave
La pasión por la velocidad no siempre trae aplausos. En 2016, durante una válida del Carnaval del Sol y del Río, un joven piloto doradense conocido como Rubor sufrió un accidente fatal en plena competencia. La tragedia sacudió a toda la comunidad.
La Alcaldía y los organizadores decidieron suspender las carreras de motovelocidad. El rugido de los motores se apagó. Pero la pasión no murió: se transformó.
De esa pausa nacieron las carreras de enduro, que rápidamente ganaron fuerza. Pilotos de todo Caldas llegaron a competir en terrenos de tierra y barro, manteniendo viva la llama del motociclismo local.
El Regreso
Tras varios años de silencio en las pistas, la historia de la motovelocidad en La Dorada renació con un giro inesperado.
César Téllez, Cuchufleto, comenzó a recibir permisos de salida gracias a su buen comportamiento, despertando la emoción de sus seguidores. En una de esas salidas, cientos de doradenses se congregaron frente al Centro Penitenciario Doña Juana para verlo, en un gesto que simbolizó el regreso del ídolo perdido.
En 2024, el rugir de los motores volvió a sentirse con fuerza en el evento La Leyenda en Casa, liderado por el propio Cuchufleto. Más que una competencia, fue una celebración de la pasión, la unión y el renacer de una tradición que sigue marcando el pulso de La Dorada.